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Las opiniones vertidas en estas páginas son exclusivas de sus autores y no representan en modo alguno el pensar del Editor, del Peruvian American Endowment, de sus Directores ni mucho menos de la Universidad Peruana Cayetano Heredia.

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24 de enero, 2001                                       2o Cuéntame 2001  

La semana que pasó recibí la desagradable visita de un virus que venía de la universidad. No me di cuenta, abrì anexo y me salió una carita antipàtica y muchas flores de pètalos verdes. Me tomó un tiempito darme cuenta del costoso chiste. Cada vez que apretaba una tecla, aparecían màs flores. Emmanuel se llamaba. Sentì como si hubieran entrado a mi casa a robar, mancillada, humillada y además fregada (por no decir otra palabra). Felizmente tengo ya mi hijo entró a fumigar y limpió todo. Al dìa siguiente me habìan llegado 6 virus màs del mismo tipo. ¡Cuidado! 

Avisos de ocasión
(mandados por Toto L.)

Solicito novio o enamorado                Se solicita jovencita de grandes             Cambio moto chocada
con carro del año, interesados            aspiraciones para trabajar  como            por silla de ruedas
mandar foto...del carro.                      aspiradora.

Joven soltero y sin compromiso            ¡Ce dan Klases de Hortografya!            Si su suegra es una joyita
arrienda media cama.                                                                                             ....nosotros tenemos el
                                                                                                                                   mejor estuche. Funeraria
                                                                                                                                   Perez.

Hombre de buenas costumbres            Divorcios en 24 horas.                            Busco perro y suegra
busca alguien que se las quite.             Satisfacción garantizada o                     perdidos. Recompensa
                                                                 le devolvemos su cónyugue.                  por el perro.

Cambio pastor alemán por                   Vndo máquina d scribir que l                Cambio caja de juguetes
uno que hable castellano.                      falta una tcla.                                        por revistas porno.

 

El año que acaba de pasar no me trató muy bien (razones de salud de mi familia). Pensé -que se acabe rápido este año y se lleve esta mala racha-
Siempre he sido un poco supersticiosa y por más que la lógica y la ciencia se rían de mi, allá en el fondo escarba la duda. Entonces pienso - tal vez... unas gotas de agua bendita, unas plegarias a mi santo predilecto, etc.- Era pues sólo normal que  pensara -Año Nuevo - Vida Nueva-.  Me apresté a recibir el Año Nuevo con los brazos abiertos -despuès de todo traía muchas promesas- y a largar a patadas al viejo 2000 que tanta angustia me había causado. El Año Nuevo llegó, envuelto en pañales y con bombos y platillos. Después de todo es el primer Año Bebé del Milenio, pero para mi la historia sigue igual. Recibì el año con un resfrìo que me dejó tumbada y llorando (no podía secar mis ojos), mi hijo Daniel se contagió y luego Edmundo cogiò la influenza de la estación, fiebre, escalofrìos y todos los contornos. Pusimos a los sanos en cuarentena (mi papi había recibido quimioterapia y no querìamos que se contagiara).  Felizmente -toco madera- no se contagió de la gripe pero tuvo otro problema que gracias a los queridos "patas" heredianos  que habitan este idìlico lugar (¿còmo llamarlo con otro nombre si desde sus consultorios, cuando levantan la vista entre paciente y paciente, ven el azul intenso del mar, los veleros y un cielo inmaculado?) ya ha superado y se està ràpidamente recuperando. ¡Gracias amigos por el desinteresado apoyo que me han brindado a mi y a mi familia!

Volviendo a lo de las supersticiones, me gustaría preguntar a los compañeros psiquiatras de la prom 74 (creo que en la 73 no tenemos esa especialidad) porqué una persona culta, inteligente, que se basa en la evidencia científica en su diario quehacer, se deja llevar por las supersticiones aunque no tienen èstas ninguna base ni sentido. Recuerdo a un querido amigo mio, tremendo doctorsazo, que vièndose en apuros para vender su casa, fue a buscar a una estatua de San José (creo) y la enterró en el jardín, de cabeza (me refiero a la estatua, no al doctor). Un pequeño detalle hizo que el asunto no funcionara porque se había equivocado de santo.......

Antes del catastrófico evento de fines del 2000 en que una parte de esta página Web se hizo humo, había recibido varias colaboraciones que me aprestaba a compartir con Uds. Me costó tiempo y trabajo encontrar algùn residuo entre  los escombros y ahora es tiempo de que estas preciosas colaboraciones (son pocas pero son...) encuentren su salida a la red y vean finalmente la luz. 

Gracias a Pepe Vélez, Ulises, Maurice, Dancuart, Pompo, Franklin Reyes, Eduardo Menajowsky, Pedro, Tony, Chabuquita, Ruth, los Lema  y otros màs, por aparecer en mi pantalla y traerme la gran alegrìa de saber que me recuerdan con todo el cariño con que yo los recuerdo a ellos.

Las siguientes colaboraciones me llegan de Tomás. Están fechadas dic 05

Flori,

Recién he podido leer tus notas y ver las fotos de las diferentes etapas de nuestras vidas. Como en algunos pasajes solicitaste mi ayuda aquí te la envío aunque un poco tarde. 

Apodos, me acuerdo solo de algunos pero si me envÌas la lista de los miembros de nuestra promoción tal vez recuerde algunos más. Aquì van algunos con los que recorrimos al menos parte del camino: Chocho, El Chivo,  Manguera, El Rulo, El Cholo,  El Ñaño, El Hermoso, La Zarigueya, El Tio, El Reverendo, La Negra, la Cocona, El Cocodrilo (conocido como Lagarto previo a su ascenso de categoría o también como "dinamita sin mecha"), El Mormòn, Agnius, El Rabanito, La Mamita. Estoy seguro reconocerás a los dueños de las chapas con facilidad. (Tomàs, me espanta mi profunda ignorancia pues los apodos subrayados carecen para mi de identidad - pido se me ponga al corriente de estos apodos de antaño-). Una aclaración, la chapa nueva proveída por Tacachito no es Neurotical sino Neuroticol y este deslinde es muy importante porque, según Tacachito, la terminación ol indica alcohol. Aquí paro para no descubrir la identidad del dueño de la chapa.

De Puga, la anécdota que recuerdo es que nos recomendaba: Oiga no le pida a "Panchito" más de una cosa a la vez porque el "funciona con solamente dos neuronas, una de entrada y la otra de salida". 

Mi agradecimiento por tu interés y perseverancia (ésta última deja mucho que desear) en darnos a los miembros de la Promoción 73 una vía de comunicación y mis deseos de pronta recuperación para Oscar (mi papi).
Tomás.

 

Despuès se puso a pensar y mandó una "yapita"

Mi excusa es tambièn falta de tiempo pero creo que es más falta de "pilas" y organización. A propósito, he leído algunas de las ediciones de "La Voz del Cachimbo" de Jaime Arias y le admiro su constancia y organización. Religiosamente dedica un par de horas diarias a preparar la edición semanal de su página y "flota" el resto del tiempo. Creo que Jaime ha descubierto como disfrutar la vida y como darse tiempo para "oler las rosas". Yo me veo lejano de eso, talvez porque tengo la galénica compulsión que todos adquirimos cuando entramos a medicina, el deseo de saber todo y hacer todo. Prometo esforzarme para seguir tu página en forma más regular, excepto cuando estoy de viaje por tierras lejanas, allá me dedicaré a buscar a Fujimori.

Mis disculpas a Tomás y a todos los amigos por mi falta de tiempo, organizaciòn y perseverancia. Y a todos Uds. ya oyeron a Tomàs: pónganse las pilas y a mandar pronto sus artículos, comentarios y recuerdos para este Milenio, del Milenio que pasò.

A continuaciòn Tomás nos envía un memorable ensayo sobre los tiempos aquellos en que yo era muy, pero muy inocente.  Siendo hija única, de padres italianos y habiendo cursado toda mi educación en un colegio italiano de mujeres dirigido por monjitas católicas, me encontré de pronto en esa jaula de leones (me refiero a la academia de Marcial Ayaipoma) enfrentàndome por primera vez con esa otra mitad de la especie humana con la que había tenido, hasta entonces, una relación a distancia (las monjitas siempre nos decìan -tengan mucho cuidado con los muchachos...............-) no sabìamos muy bien de què debìamos cuidarnos, pero el temor que ellas nos inculcaron fue màs que suficiente para que yo y muchas otras alumnas de colegios catòlicos, llegaràmos a las universidades con una mezcla de curiosidad, confusiòn y nerviosismo.). Allí me di cuenta de el colegio me habìa preparado para las matemáticas, la ciencia y la historia pero no para lidiar con el sexo opuesto.  Seguramente muchos de Uds. recordarán mis innumerables "metidas de pata" por no conocer el doble sentido de las palabras.


Aquì va el ensayo de Tomàs: 

  "La memoria es una funciòn muy compleja del cerebro que funciona en forma independiente de la voluntad de su dueño. Cuando la necesitas no te ayuda, como cuando de cachimbos tratàbamos de recordar las fòrmulas de fìsico-quìmica o càlculo integral y no venìan a nuestra mente con la consecuente jalada y posible repetida del curso, y cuando la ignoras te invade con recuerdos en tropel. Bueno, todo esto viene a raìz de que leyendo tus notas, aunque sea tardìamente (mea culpa), y las de Jaime Arias en la "Voz del Cachimbo", me han venido recuerdos en tropel de nuestra vida universitaria y pre-universitaria. Antes de que las olvide he decidido enviarte las referentes a nuestra vida pre-universitaria, por si algo es rescatable para la pròxima ediciòn de Cuèntame.

Tu, yo y muchos otros compañeros de Cayetano Heredia (por si acaso, uso la palabra compaero sin connotaciòn polìtica) iniciamos nuestras interacciones o amistad en la academia Cayetano Heredia de Marcial Ayaipoma (a) "Machi", hoy congresista de la Repùblica del Perù. Creo que aproximadamente 40 de los 61 (44 para ser màs exactos) que ingresamos en 1966 provenìamos de la academia,  al menos recuerdo que la lista de "ingresantes" que Machi habitualmente publicaba en los diarios, con sus respectivas felicitaciones, era bien larga. 

Para mi, e imagino que para muchos màs, esos eran tiempos de incertidumbre ante la "inmensidad" del examen de ingreso a Cayetano Heredia. Yo lleguè a la academia porque Aitor Castillo, quien era mi compañero de promociòn en el colegio y se sentaba delante mio, me hablò de ella. No tuve tiempo de entrar al programa regular asì que lleguè al curso intensivo de verano, recuerdas? era de 8:00AM a 6:00 PM de lunes a domingo y al final se extendìa hasta las 9:00 PM. No sè còmo lo sobrevivì pero lo hice.

La academia al principio me deprimiò porque me percatè que en el colegio no habìa aprendido lo que necesitaba para ingresar pero luego la disfrutè con las cosas nuevas que nos enseñaban, como las reglas nemotècnicas que inventaban nuestros profesores quienes en ese entonces eran alumnos de medicina de Cayetano Heredia. Recuerdas esa para las crucìferas que era: "Coco be Almorrana" (col, coliflor, berro, alhelì, mo - no recuerdo- ràbano y nabo)?, y la de zoologìa "imagìnense un Chorlo bailando charada" (el pàjaro "chorlo" pertenece a los charadiformes). Habìan muchas otras para botànica y zoologìa, nuevamente la memoria me abandona, con las que adquirimos la preparaciòn necesaria para "el dìa de la verdad".

De la academia recuerdo tambièn a muchos de nuestros profesores, Machi de Anatomìa quien entonces era interno y a veces nos impresionaba ver en su carro (un Chevelle Malibù blanco de dos puertas) su ropa quirùrgica, Pepetoño Zùñiga de Neuroanatomìa, Chuquisengo de Zoologìa (quien rompìa el corazòn de algunas de mis compañeras), Càrpena de Botànica y uno de Quìmica que parecìa loco y se llamaba Arquìmedes......... Vega Centeno, en esa època alumno de segundo de pre-mèdicas, era el encargado de evaluar la aptitud acadèmica de los aspirantes a cachimbos. En su comentario de mi evaluaciòn recomendò que leyera a Julio Verne porque no tenìa imaginaciòn, imagìnate, debì haberle clavado un apodo en ese momento para demostrarle lo contrario.

De los estudiantes tengo recuerdos vìvidos de Max, por supuesto, en su època de pre-"Malogrado". En esa època Max era conocido por los amigos de su barrio por ser abstemio (¿lo puedes creer?) y por el sobrenombre de "Mozito". Max y uno de sus "carretas", uno grandazo y jaranero cuyo nombre no recuerdo (¿puedes ayudar?) se pasaban guitarras de la calle a la academia por el balcòn del segundo piso. Creo que el partner de Max terminò estudiando medicina en Villareal o en San Fernando porque un dìa lo vi en el Hospital Loayza con mandil, allà por el tiempo en que cursàbamos cuarto de medicina.

Tambièn recuerdo a Pedro Cornejo quien, en su època pre-"Balòn", andaba con las mangas de su camisa de manga corta remangadas a lo James Dean. Siempre estaba en compañìa de Ernesto Medoza, quien en esa època era dueño de la chapa "Chizo". De modo que, para los anales de la medicina peruana, Ernesto Mendoza fue el Chizo original y hàbilmente le pasò la chapa a Chuecas luego del ingreso. ¿Còmo lo hizo?, ni el propio Chuecas lo sabe pero el enano se quedò con la chapa por el resto de su vida universitaria y la llevò siempre con la frente en alto (por encima del sardinel).

A Pedro y Ernesto se les veìa juntos todo el tiempo, como "uña y mugre" (que como dice Edmundo Vargas, otro compañero de colegio, es màs, mucho màs cercano que "uña y carne"). Con frecuencia Pedro y Ernesto discutìan complicados problemas de matemàticas o quìmica al pie de la escalera que estaba frente al vestìbulo de entrada y pròxima a la puerta de mi salòn. Luego, durante los intermedios, entraban a resolver los problemas en nuestra pizarra. Recuerdo que Pedro siempre sostenìa la tiza, cuando escribìa en la pizarra, con el meñique levantado. Ya entonces El Balòn tenìa su estilo e imagino que ahora cuando opera hace lo mismo con el bisturì. Por supuesto verlos discutiendo ciencia tan sofisticada infundìa màs angustia y ansiedad entre los alumnos del "superintensivo de verano".

A esas alturas, fines de Enero, ya se voceaba que Machi habìa identificado a los dos alumnos de la academia que eran los favoritos para obtener el primer puesto en el examen de ingreso del '66. Uno era Ernesto y el otro nada menos que tu, Flori, (¡y sì que la acertò Machi!). Bueno eso para nosotros generaba màs ansiedad y deseàbamos estar en el pellejo de ustedes.  

Otros de los personajes de la academia que recuerdo son Edmundo y Javier, quienes tambien eran "uña y mugre" y andaban en un Zephyr blanco, de una chica delgada y muy bonita que fumaba como tren, por lo que alguien en la academia le puso "Ron y Tabaco" en alusiòn a una cumbia de moda (tal vez tu recuerdes su nombre). Cathy Alegre, el "Gordo" Espejo y Pepe Arrunátegui estaban tambièn en el "superintensivo de verano" conmigo. Pepe habìa estado en el curso regular y era muy estimulante andar con el ya que muchas de las cosas que para nosotros eran nuevas Pepe ya las sabìa y nos las podìa explicar. Gracias a el es que aprendì el significado de la palabra "diurètico". Un dìa fuimos a tomar gaseosa a la bodega del frente de la academia, Pepe me preguntò, ¿que vas a tomar? y yo dije Inka Cola, Pepe respondiò -yo voy a tomar una Pasteurina porque es diurètica-. A mi eso me sonò a chino y me preocupè màs sobre mi chance de ingresar.

Otro personaje que recuerdo muy nìtidamente es un cirujano quien ha hecho una brillante carrera en la politìca peruana. De director del Hospital Loayza pasò a vice-ministro y luego ministro del fenecido gobierno de Fujimori. No voy a revelar su nombre para proteger la "identidad de los inocentes", solo lo llamarè Al (por si acaso, declaro que su sueldo mensual no era de $ 30,000.00 como el del Premier Salas).

Al era la antìtesis de la mayorìa de nosotros, no tenìa ansiedad por el examen de ingreso y, aunque asistìa religiosamente al "superintensivo de verano", solo venìa a la academia a hacer vida social. Segùn el, tenìa garantizado sus estudios de medicina ya que si no ingresaba a Cayetano Heredia, por conexiones polìticas, su padre lo harìa ingresar a otra universidad. Bueno, todos los demàs tenìamos que ganàrnosla con nuestro propio esfuerzo asì que lo envidiàbamos.

Al distraìa nuestra atenciòn constantemente contando chistes durante las clases y los sàbados nos insistìa en jugar a "La Dupleta" y apostar a uno de los caballos de su papà. El papà de Al era dueño del haras "Marìa del Pilar" y de un caballo, en ese entonces viejo pero que en su juventud fue ganador y muy famoso, cuyo nombre era "Ojo Màgico". Resulta que el caballo de marras se llamaba "Ojo Màgico" porque era tuerto y era solo por arte de magia que podìa correr sin tropezarse. "Ojo Màgico" habìa sido adquirido en el ocaso de su vida para ser semental y no para competir, sin embargo, el papà de Al lo puso nuevamente a correr. Pobre "Ojo Màgico", tener que satisfacer a las yeguas de Lunes a Sàbado y despuès ir a correr a Monterrico el Domingo, en fin vida de caballo. 

Cada sàbado, con su periòdico en la mano, Al nos invitaba a apostar a "Ojo Màgico" y nos garantizaba que ese fin de semana "Ojo Màgico" de todas maneras ganaba la carrera. Nunca lo hizo y felizmente nunca le apostamos.

Al era muy versàtil y en su tiempo libre siempre encontraba algo que hacer, excepto estudiar. Un dìa lo encontrè sacando los tornillos y desmontando el espaldar de algunas carpetas. Asombrado le preguntè porquè lo hacìa, me respondiò que planeaba poner su propia academia pre-universitaria y necesitaba carpetas por lo que se las llevarìa de tornillo en tornillo.  

Sin embargo la mejor anècdota que recuerdo de Al es su aficciòn a los "choros a la chalaca". Al siempre salìa apresurado en el intermedio de la mañana para ser el primero en llegar a la bodega de la esquina ya que a esa hora salìan los frescos "choros a la chalaca".

El dueño de la bodega era un colorado calvo, tal vez lo recuerdes, a quien por la apariencia de su cabeza Al le decìa "...chula".  Bueno, resulta que Al nunca comprò un "choro a la chalaca", su apuro en llegar era porque Al tenìa vocaciòn de "sprinkler". Al se instalaba frente a la fuente de choros con los codos sobre el mostrador y, entredientes, le escupìa a los choros en cada momento que "...chula" se distraìa. Luego Al se retiraba a cierta distancia y se doblaba de risa al ver a la gente que comìa los choros. Imagino que eso despertò su interès en la epidemiologìa. Yo nunca comì los choros de "...chula" y espero que ninguno de nuestros buenos amigos de la promociòn ni de la academia lo hayan hecho. (Leì, no recuerdo donde, un artìculo titulado "Por què se j.... el Perù. Le echaban la culpa al himno nacional. En verdad es por gente como Al que el Perù se sigue j...... Espero Al no sea uno de los 11 candidatos a la presidencia, salga presidente y la ùnica j....ida  voy a ser yo y tù Tomàs por comenzar esto)
Bueno Flori, esto es mi catarsis mental de nuestros dìas en la academia, tal vez tù y Edmundo u otros de nuestros compañeros que lean Cuèntame tengan otras historias que contar. Cuando me vengan otros flashbacks los anotarè en un file "word" para mandàrtelos luego.

¡Cosa màs grande Chico! Te pasaste Tomàs. Ya oyeron todos. Envìen sus reminiscencias prontito antes que la polilla entre al Cajòn de los Recuerdos y no queden sino escombros. No recuerdo si era el Dr. Beteta o algùn otro que decìa "La demencia es como un palacio fabuloso que ha sido destruìdo. Entre los escombros, a veces se puede vislumbrar la riqueza de antaño" .   

  Cariños, Floriana    

 

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