Las opiniones vertidas son de sus autores, y no representan el modo de pensar del Editor, del Peruvian American Endowment, de sus Directores, ni mucho menos de Cayetano Heredia. Puede contener material que sea considerado ofensivo o inapropiado.
CAYETANO HEREDIA: PROMOCION '74 "Dr. Homero Silva Díaz"
| Página de Homero Silva | Ultima Edición | PROMOCION 74 | |
| REPORTE: PAE EN ACCION | Alberto Hurtado, M.D. | EX ALUMNOS | |
| Spiritus Ubi Vult Spirat | GALERIA DE FOTOS 74 | Más 74 |
200ª Edición
"La Voz del Cachimbo" |
|
Fundado 1967 |
Año XXXV |
Director Jaime Arias Congrains |
200ª Edición 18/Jul/03 8:40 a.m. |
El Germacito Benito nos envía
1. Un estimulante enlace a una web con cueros argentinos: http://www.soloargentinas.com/
2. Un link gracioso: http://www.flowgo.com/refer/redir_ng.cfm?p=33324&d=07-15-03
El George Casas y el Flaco Lema reenviaron esta tira de descubrimientos e inventos:
DESCUBRIMIENTOS E INVENTOS
El HOMBRE descubrió el VIDRIO e inventó la BOTELLA.
La MUJER descubrió el VIDRIO e inventó el ESPEJO.
El HOMBRE descubrió la BARAJA y ahi mismo inventó el JUEGO.
La MUJER descubrió la BARAJA e inventó la BRUJERIA.
El HOMBRE descubrió la PALABRA e inventó la CONVERSACION.
La MUJER descubrió la CONVERSACION y ahí mismo inventó el CHISME.
El HOMBRE descubrió el DINERO e inventó el COMERCIO.
La MUJER descubrió el COMERCIO e inventó el CREDITO.
El HOMBRE descubrió la COMIDA e inventó el ALMUERZO y LA CENA.
La MUJER descubrió el ALMUERZO y LA CENA e inventó la EMPLEADA DOMESTICA.
El HOMBRE descubrió el TRABAJO e inventó el SALARIO.
La MUJER descubrió el SALARIO y ahi la cagamos.
El HOMBRE descubrió a LA MUJER e inventó el SEXO.
La MUJER descubrió El SEXO e inventó el MATRIMONIO. (ahi la terminó de cagar.....)
DESPUES DE ESTO EL HOMBRE NO VOLVIO A INVENTAR NADA. (Ni que fuera cojudo)
El Tomás Bocanegra nos reenvía este chiste:
EL CHINO Y "EL CURRO"
En una tranquila ciudad de Andalucia, vivia un reconocido torero llamado "El Curro". Cerca del curro se mudo un jovial chino, quien no podia pronunciar bien la erre.
Una mañana se encuentran los dos y el chino saluda a su vecino: "Buen dia senol Culo." Por supuesto que al Curro no le hizo gracia, pero lo dejo pasar.
Durante la siguiente semana siguia el mismo saludo. El Curro no pudo aguantar mas, se compro dos perros alemanes y los entrenó para atacar al chino.
Cuando dias mas tarde el chino se acerco para saludarlo, El Curro le echó los perros. Con suma rapidez, el asiatico saco dos cuchillos de los pantalones, y se paro rigido, listo para enfrentar los perros. El Curro se dio cuenta que el chino iba a cortar a los perros en pedazos y les pego un chiflido. Los perros entraron a la casa.
Esto se repitió varias veces, hasta que el chino decidio poner una denuncia en la comisaria.
El comisario le pregunto al chino cual era suproblema. El Chino dijo: "Mile senol comisalio, mi denuncia espolque los pelos del culo no me dejan caminal por la calle." El comisario se quedo perplejo, pero le siguió la corriente y dijo: "Bueno amigo, pues corteselos." El Chino respondio: "Eso es lo que quielo hacel, pelo cada vez que los voy a coltal, el culo chifla y los pelos se van pala dentlo."
Con esta edición entre muertos y heridos llegamos a la número 200, y para
compensar la brevedad de la misma les pondré una deliciosa selección de poemas
de Heinrich Heine:
LI
Revuelve el viento la lluvia
De la noche entre las sombras:
¿Qué hará el ángel de mi vida?
¿Qué hará mi amor a estas horas?
Yo la veo en su ventana
Llenos los ojos de llanto,
Sus pupilas celestiales
En las tinieblas clavando.
LII
La selva azota viento penetrante;
Muda la noche tiende su sudario;
En capa gris envuelto, palpitante
Cruzo a caballo el bosque solitario.
Mis locos pensamientos bulliciosos
A mi corcel le sirven de avanzada,
Y ligeros me llevan, y gozosos,
Hasta el rico palacio de mi amada.
Ladran los perros con inquieto brío;
Con antorchas los pajes aparecen;
Subo, y sobre el marmóreo graderío
Mis espuelas sonando se estremecen.
En cámara de luces adornada,
Entre un ambiente tibio y perfumado,
Mi dulce bien espera mi llegada,
Y entre sus brazos caigo enamorado.
En tanto, el viento lúgubre murmura
Entre las ramas de la vieja encina:
«¿Dónde vas, paladín de la locura?
¿Dónde tu loco sueño te encamina?»
XVII
Yo mi saludo con amor te envío,
Misteriosa ciudad altiva y grande
Que al dulce sér que mi memoria adora
No hace mucho en tus muros encerraste.
Hablad, torres y puertas y murallas:
¿En dónde está la que mi amor prefiere?
A vosotras dejéla confiada,
A vosotras os toca responderme.
No sois culpables, torres y murallas,
Que dejar no podíais vuestro sitio
Cuando la amada eterna de mi vida
Con su equipaje abandonó el recinto.
Sí; de las puertas fue la culpa entera,
Que partir la miraron en silencio,
Y que abiertas de asombro y de sorpresa
La hermosa loca que escapaba vieron.
XLI
No seáis impacientes, si es que acaso
De mi dolor antiguo los acentos
Aun suenan misteriosos
De mis nuevas canciones en los ecos.
Esperad; disipada de mis penas
La tierna queja arrastrarán los vientos,
Y nueva primavera
De poesía alumbrará mi pecho.
XLIX
No te dijo mi pálido semblante
Cuánto sufro, mi bien, por tu pasión;
Quieres que te haga, cual mendigo triste,
Mi boca la penosa confesión.
Es mi boca tan fiera y tan altiva,
Que besar o burlarse es su misión;
O un sarcasmo en mis labios vibraría,
O estallara deshecho el corazón.
XVIII
¿Qué te hace errar por el bosque
Las noches de primavera?
Has vuelto a las flores locas:
Ya las margaritas tiemblan;
Ya las rosas perfumadas
Enrojecieron de pena,
Y como la muerte, pálida
Su corola el lirio ostenta:
Todas confusas y tristes
Y turbadas se lamentan.
¿Qué alcurnia tan mojigata
De flores ¡oh luna! es ésta?
Tienen razón; una grande
Falta cometí, y me pesa.
Mas ¿creer podía acaso
Que ellas oían mis quejas
Cuando ardiendo en amor loco
Hablaba con las estrellas?
XXXVI
No temas que yo el secreto
Venda de nuestra ventura,
Aunque mi labio indiscreto
Hable entusiasta e inquieto
De tu espléndida hermosura.
Profundamente dormido
Bajo ese manto de flores
Y entre sus hojas perdido,
De mis discretos amores
Está el secreto escondido.
Y si entre las frescas rosas
Lucen llamas sospechosas,
No temas, hermosa mía;
Nadie ya cree en tales cosas,
Y lo creerán poesía.
Bueno ahora sí me despido con el cariño de siempre.
Cuídense
EL JAIME
| Página de Homero Silva | Ultima Edición | PROMOCION 74 | |
| REPORTE: PAE EN ACCION | Alberto Hurtado, M.D. | EX ALUMNOS | |
| Spiritus Ubi Vult Spirat | GALERIA DE FOTOS 74 | Más 74 |